Aprendizaje
APRENDIZAJE
Las dificultades de aprendizaje afectan en la manera en la que los estudiantes adquieren, procesan o retienen información. Por ello, es fundamental reconocerlas para poder ofrecer el apoyo adecuado a cada estudiante.
Especialidades e Intervención
Evaluación
La evaluación de las dificultades de aprendizaje comienza con una evaluación psicopedagógica integral, que permite comprender el perfil cognitivo del niño, evaluando:
- Capacidad intelectual
- Desarrollo evolutivo
- Psicomotricidad
- Lateralidad
- Reflejos primitivos
- Funciones ejecutivas
Esta evaluación tiene como objetivo identificar cualquier área que pueda estar afectando el proceso de aprendizaje, como posibles retrasos en el desarrollo o dificultades en el manejo de funciones cognitivas superiores, como la memoria, la atención o la planificación.
A continuación, se realiza una evaluación de las entradas sensoriales, crucial para entender cómo los sentidos del niño influyen en su aprendizaje. Se revisa la funcionalidad de:
- Oido (capacidad de discriminar sonidos y comprender el lenguaje)
- Vista (habilidad para procesar información visual y coordinarla con la lectura)
- Sistema vestibular (relacionado con el equilibrio y el control motor)
- Tacto (capacidad para explorar el entorno, desarrollar habilidades motoras finas, creación imágenes mentales)
- Propiocepción (percepción de la posición y movimiento del cuerpo, crucial para la coordinación y concentración)
La existencia de alteraciones en cualquiera de estos sistemas pueden interferir significativamente con el desarrollo académico y conductual del niño.
Esta evaluación completa permite diseñar intervenciones específicas y adaptadas a las necesidades del estudiante.
